“Colocar la primera piedra es también colocar la piedra de un futuro con más justicia social”: Patricia Izarrarás.
Esta mañana en el Parque Industrial Oradel, en Nuevo Laredo, Tamaulipas, la cooperativa Pascual, acompañada de funcionarios estatales, municipales y legisladores, colocó la primera piedra de lo que será su tercera planta de producción de bebidas Boing, Pascual y Lulú.
La presidenta de la cooperativa, Patricia Izarrarás Aviña, afirmó que “colocar la primera piedra de esta planta es también colocar la piedra de un futuro con más justicia social” y un ejemplo de que “otro modelo económico sí es posible”.
Izarrarás Aviña recordó que 2025 es el Año Internacional de las Cooperativas, lo cual representa la oportunidad de mostrar que “las cooperativas no solo son una alternativa económica, sino un modelo de vida y de justicia social”.
Al agradecer la presencia de autoridades locales, Izarrarás Aviña expresó que la nueva planta es un hito y una plataforma estratégica para Pascual, pues permitirá mejorar tiempos de distribución y ampliar la presencia en el norte del país y en mercados internacionales. “Esta inversión representa un paso gigante en nuestro proceso de expansión y un nuevo capítulo en la historia de Cooperativa Pascual”, afirmó.
Por su parte, Fermín Zenteno Rojas, presidente del Consejo de Vigilancia de Pascual, remarcó que la planta productiva “significará empleos dignos, capacitación, transferencia de tecnología y sobre todo un vínculo más fuerte entre nuestra empresa y esta tierra que nos recibe con generosidad”.

Nuevo capítulo para Pascual y Nuevo Laredo
Por su parte, la presidenta municipal de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas Villareal, se dijo feliz de que sea una empresa 100% mexicana quien se instala en el lugar, pues ello “marca un nuevo capítulo en la historia comercial y productiva, no solo de Nuevo Laredo, sino de toda la región y de Tamaulipas (…) Aquí la logística se optimiza, el comercio se dinamiza y las oportunidades trascienden fronteras”.
De la cooperativa Pascual, Canturosas comparó la filosofía de trabajo colectivo y su dignidad obrera con los valores que comparten como comunidad. Al final, recordó que su padre, Carlos Canturosas, “por muchos años fue agente aduanal de Cooperativa Pascual”.
En su momento, la secretaria de Economía local, Ninfa Cantú Deándar, en representación del gobernador Américo Villareal, afirmó que el estado es tierra fértil para invertir, innovar y crecer. Por lo que esta primera piedra simboliza futuro, esperanza y prosperidad.
Afirmó que la planta de Pascual será un símbolo de trabajo digno, innovación con conciencia social y de responsabilidad ambiental que tiene la cooperativa.
La planta de producción de Nuevo Laredo se instalará en una nave industrial de 17 mil m² y generarán entre 250 a 300 empleos directos, de acuerdo datos ofrecidos durante la ceremonia.
Acompañaron la colocación de la primera piedra Carlos Enrique Cantú Rosas Villarreal, diputado federal por Nuevo Laredo; Juan Carlos Mendoza Sánchez, cónsul general de México en Laredo, Texas; Richard Peña Raymond, integrante de la Cámara de Representante de Texas, entre otras personas.