Trabajador de Pascual llenando las cajas de refrescos
Editorial
A cuatro décadas de que los Trabajadores de Pascual recuperaran su fuente de trabajo, echaran a andar las máquinas y regresaran a las calles a repartir sus refrescos y su icónica bebida, el Boing, La Coperacha presenta el sitio web: 40 Años de Pulpa Cooperativa. Se trata de un proyecto periodístico que cronica, desde distintas dimensiones actuales, la experiencia obrera que tomó las calles, enfrentó a un patrón asesino, y devino en una exitosa cooperativa dirigida por trabajador@s.
Durante este 2025, en la sección Cosecha 2025 de este sitio, se publicarán de manera periódica, una serie de reportajes sobre diversos ángulos del quehacer de la cooperativa Pascual en sus cuarenta años de vida. Su crecimiento comercial y sus batallas con las trasnacionales, los aportes al sector social, su compromiso con el arte y la cultura para el pueblo, la participación de las mujeres dentro de la cooperativa y su impacto externo, o su trabajo en el apoyo al deporte, son algunos de los tópicos en los que se profundizará.
Este sitio también recupera una gran cantidad de materiales periodísticos importantes que La Coperacha ha publicado en más de una década de seguir la fuente del cooperativismo y de la Cooperativa Trabajadores de Pascual. Así, en la sección Inventario se podrán encontrar fotografías, trabajos de radio, y videos de opinión y entrevistas de muchos actores que han interactuado con la cooperativa a lo largo de su vida.
En la sección Festejos se realiza el registro periodístico de las actividades e iniciativas que la cooperativa realiza en la actualidad, así como las celebraciones que Los Patos llevan a cabo durante sus cuarentas.
Especial mención merece la línea de tiempo denominada ÉraseUnavez, que destaca los momentos más relevantes en estas cuatro décadas de lucha y vida de la cooperativa. Desde la rebelión de los Patos y el paro obrero ante las condiciones laborales precarias y salariales en que vivían los trabajadores, hasta la elección histórica de la primera mujer presidenta de la cooperativa.
A 43 años de iniciada la lucha obrera y 40 años de arrancar como cooperativa, surgen preguntas naturales del porqué revisar la historia. ¿Qué sentido tiene plasmar la crónica de una lucha y la construcción de una cooperativa de trabajadores? ¿Tiene vigencia la lucha de los Patos? ¿Hay aportaciones al día de hoy?
La lucha obrera, el sueño de tomar los medios de producción
Por su puesto que el contexto político y social que vivimos es diferente al de hace cuarenta años, en ambos momentos se percibe, aunque de manera diferente, una crudeza económica para los trabajadores. Mientras que en los años ochenta era una época represiva, pero plagada de marchas, huelgas de diversos sindicatos que defendían contratos colectivos; hoy en día y luego de la implementación de tres décadas de políticas neoliberales, tenemos como resultado la precarización laboral, la pérdida de derechos laborales y un marco legal que ha borrado del mapa político la lucha obrera.
En esa clave hay que revisar la historia de Los Patos, revisitar la historia es mirar la trayectoria de una lucha política exitosa, es una historia de muchas luchas que quedaron en el camino, y en la que sus trabajadores defendieron con dignidad su derecho a mejores condiciones de trabajo.
Los Patos libraron varios años de marchas, represión y el asesinato de dos de sus compañeros, Álvaro y Jacobo. Vinieron la toma de edificios, boteos, reveses y resiliencia, todo para recuperar sus salarios caídos y su fuente de trabajo. Luego de tres duros años, los trabajadores lograron adjudicarse los bienes de la empresa refresquera.

En esta historia hay gran cantidad de factores, como la solidaridad del pueblo, el apoyo de diversos líderes sociales como Demetrio Vallejo, o el Comité de Mujeres, compuesto de mamás, hermanas e hijas de los trabajadores. Sin todo ello, jamás se hubiera logrado condensar un proyecto en el que los trabajadores tomaran los medios de producción y dirigieran su futuro.
La solidaridad sería uno de los valores que se aquilatarían con el tiempo en Los Patos, una de las expresiones más visibles fue la ayuda del pueblo a través de los boteos para sostener la lucha, que se volvió en una insignia de la lucha y la memoria. Pero también hubo muchos otros actores que ayudaron a fortalecer los lazos obreros, y que en particular sumaron para germinar este valor.
Un ejemplo fue la ayuda económica en 1982 de parte del Sindicato Nacional Revolucionario de Trabajadores de Euzkadi (SNRTE), y que años más tarde la cooperativa retornaría a los obreros de Euzkadi durante su lucha laboral contra la trasnacional Continental en 2001, una lucha obrera que también lograría materializarse en la constitución de la cooperativa Trabajadores Democráticos de Occidente (Tradoc).
La solidaridad también llegó de parte de los artistas plásticos con conciencia política, Los Patos lograron la donación de 700 obras pictóricas con la idea de subastarlas y obtener el dinero para echar a andar la cooperativa, pero la subasta no funcionó y solo se realizaron dos exposiciones; sin embargo, a la postre sembraría una semilla.
Un gran gesto de solidaridad fue el del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM), quien en una asamblea decidió aportar un día de salario de cada trabajador, entregando así a los trabajadores de Pascual la cantidad de un millón 450 mil pesos de aquellos tiempos para arrancar la producción de la cooperativa. Así, el 27 de mayo de 1985, Los Boings regresaron a las calles, esta vez ya bajo la tutela de la Cooperativa Trabajadores de Pascual.
El arranque de la cooperativa estuvo marcado por muchos sucesos políticos y sociales, uno de ellos fue el sismo de 1985. En ese momento de la necesaria solidaridad, Los Patos comenzaron a caminar una pista más. En 1986, a unos meses del terremoto, mientras se le exigía al gobierno la reconstrucción, se realizó la carrera deportiva de los damnificados, un evento deportivo impulsado por la Coordinadora Única de Damnificados (CUD) apoyada y patrocinada por la Cooperativa Pascual para estrechar los lazos entre los movimientos.
Las raíces de la historia y sus aprendizajes
Hacer un balance a 40 años de un proyecto tan vivo no es sencillo, porque los proyectos colectivos siempre mantienen desafíos y retos. Pero a partir de esta revisión podemos destacar solo algunos de los principales resortes de aquella lucha y que son aprendizajes dignos de valorar hoy en día.
La lucha obrera, la resiliencia, pero sobre todo la destreza y demostración de que los obreros pueden autogestionar su propia empresa, es quizá el mayor aprendizaje. Pascual es una de las cooperativas más importantes de México y una de las pocas empresas recuperadas y dirigidas por sus trabajadores en el país. Con ello han logrado el bienestar para sus cooperativistas, trabajadores y familias que se les quería negar a principios de los años ochenta.
En lo deportivo la semilla dio fruto, Los Patos aprendieron bien, en 1993 comenzaron a organizar las carreras deportivas para socios, trabajadores y familia, posteriormente fue abierta al público en general, y finalmente a la niñez.

El arte y la cultura también florecieron. Con aquellas obras que los artistas donaron para subastarlas en los años ochenta, Los Patos formaron la Fundación Cultural Pascual, proyecto que hoy tiene un acervo de más de 2 mil obras de diversos artistas plásticos mexicanos, que llevan a zonas marginadas y de poco acceso a la cultura.
Al revisitar la historia de la Cooperativa Pascual, se confirma que la raíz profunda del éxito de este proyecto de trabajadores es la solidaridad. La cooperativa Pascual se ha distinguido por apoyar causas en momentos difíciles, ya sea con la lucha magisterial en 2013, o en los años sucesivos con los pueblos golpeados por desastres naturales y con el movimiento normalista. Los Patos han convertido el aprendizaje de la solidaridad en una práctica cooperativa. No en vano alguien los llamó, “los jefes de la solidaridad”.
La historia de La Boing, de Los Patos, de Los pascuales, o como se les quiera llamar, es una historia a la que todavía le falta mucha tinta por correr. Por eso, las publicaciones de 40 Años de Pulpa Cooperativa, explorarán tópicos más detallados de la vida de la cooperativa Pascual, intentando no solo rememorar una lucha, sino hurgar y traer a la actualidad, valores, lecciones, aprendizajes, y quizá hasta aspiraciones que olvidamos momentáneamente en el camino.