Boing abre fronteras, instalará fábrica en Nuevo Laredo

26/Mayo/2025

Impensable hace 40 años, que la cooperativa buscara conquistar el mercado de EE.UU.

Hace 40 años era imposible imaginar que un puñado de obreros recién estrenados cooperativistas, pudieran llegar tan lejos como para abrir la frontera norte y conquistar con Boing el mercado de mexicanos que viven y trabajan en Estados Unidos.

Patricia Izarrarás Aviña, presidenta del Consejo de Administración, y Fermín Zenteno, presidente del Consejo de Vigilancia, anuncian lo que se ha vuelto el proyecto de expansión más ambicioso de la cooperativa en los últimos 20 años: construir una nueva fábrica en Nuevo Laredo, Tamaulipas.

De acuerdo a datos demográficos de la población mexicana en Estados Unidos publicada por el INEGI, en aquellas tierras viven alrededor de 37 millones de connacionales. El reto para Pascual será llevar el Boing a sus mesas. 

Inversión millonaria

Patricia Izarrarás adelanta que la nueva fábrica se construirá en un periodo que puede durar de 18 a 24 meses, lo que significa que para 2027 iniciará operaciones y se producirá el Boing, Lulú y Pascual. 

La planta se ubicará en el Complejo Industrial Oradel. La inversión se calcula entre 600 y 800 millones de pesos. Se proyecta que genere unos 300 empleos directos y otro tanto similar de trabajo indirecto, repartidos entre productores del campo, personal de mantenimiento de la maquinaria así como de los proveedores de los envases.

La asamblea decide

¿Cómo se toma una decisión de esa magnitud?, se les pregunta. “Vimos un área de oportunidad”, dice Patricia Izarrarás. Luego se realiza un estudio de factibilidad, se muestra el proyecto al Consejo de Administración y de ahí a la asamblea general, quien tiene la palabra definitiva.

Fotos: Ampliación de la planta de producción de la Cooperativa Pascual en Tizayuca Hidalgo, 2023.

Algunas de las razones que llevaron a tomar esa decisión fueron que el gobierno municipal se comprometió a facilitar los trámites, el complejo industrial a garantizar el suministro eléctrico, hay disponibilidad hídrica y se cuenta con plantas tratadoras de agua, señala la primera mujer que preside la cooperativa. 

Pero la razón fundamental es la conectividad con Estados Unidos. La planta está ubicada a 15 minutos del “Puente Internacional de Comercio Mundial”, por donde se mueve el 40% del intercambio comercial entre ambas naciones. De este lado está Tamaulipas, del otro Texas.

Financiamiento

Los entrevistados afirman que la millonaria inversión es posible gracias a créditos bancarios, créditos con socios comerciales y con recursos propios de la cooperativa, “los mismos socios cooperativistas somos inversionistas”.

“Nos gustaría que (el financiamiento) fuera a través de una cooperativa de ahorro y préstamo, porque entre cooperativas nos tenemos que apoyar”, afirma Izarrarás Aviña, pero con la legislación actual esto es imposible. 

Recuerda que el Consejo Superior del Cooperativismo (Cosucoop)ha impulsado la añeja demanda de modificar el marco legal para que las cooperativas de ahorro y préstamo puedan financiar proyectos productivos de otras cooperativas, pues actualmente la ley solamente permite que las cooperativas de ahorro presten a personas físicas que sean sus asociadas.

Las otras plantas

Ahora ubiquémonos hace 40 años, en 1985. Los obreros de Pascual triunfan luego de una larga huelga que costó la vida de dos trabajadores. Ganan las marcas y toda la maquinaria. Sin embargo los predios de Insurgentes Norte y Clavijero, donde estaban las plantas de producción, no eran parte del laudo en favor de los obreros. 

La viuda del antiguo dueño, Victoria Valdés Cacho, recibe una renta forzosa de parte de Pascual, sin embargo inicia por la vía jurídica el desalojo de los predios. En 1989 Valdés Cacho demanda a Pascual y en 2003 gana el juicio. Sin embargo, el entonces jefe de gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador, expropia los predios argumentando utilidad pública en beneficio de los cooperativistas y de los miles de empleos e impuestos generados. 

A pesar de que se ofrece pagar el monto del avalúo por 187 millones de pesos, Valdés Cacho no acepta la oferta y prosigue el juicio hasta llegar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que en 2005 revierte la expropiación. El fallo de la corte se siente como un duro golpe a la cooperativa.

Paralelo al juicio y alertados por la mala relación con la viuda de Jiménez (el antiguo patrón), los cooperativistas emprenden la estrategia de buscar espacios donde fabricar sus productos. Fue así que en 1993 se inaugura la planta de San Juan del Río, Querétaro; y en 2003, la planta de Tizayuca, Hidalgo. Algo que Izarrarás Aviña reconoce como relevante y oportuno.

De no haber tenido ese olfato estratégico para mover las plantas productivas, probablemente este 2025 no se estuviera anunciando la nueva planta de Nuevo Laredo en el Complejo Oradel, con accesos a trenes y a modernas infraestructuras de comunicación, el punto comercial más estratégico entre México y Estados Unidos.

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